Judoca Elvismar Rodríguez pasó una navidad diferente

Judoca venezolana Elvismar Rodríguez
La judoca Elvismar Rodríguez es oriunda de Puerto Ordaz

Desde agosto la judoca guayanesa Elvismar Rodríguez está en Japón preparándose para tener mejor nivel para el Mundial Adulto Tokio 2020 -aunque aclara que primero es la clasificación.

Otro país, otro idioma, diferente cultura y gastronomía, no son impedimento para que esta atleta de Puerto Ordaz deje su meta atrás.

Aunque dice que le “falta mucho” desde pequeña estaba metida en el  deporte, pues sus padres Uvilma Ruíz y Elvis Rodríguez también están en este mundo, como maratonista y levantador de pesas respectivamente.

“En mi casa el que llega al menos una trotadita echa”, bromea la joven de 20 años, quien comenzó en el judo desde los 9.

Su entrenadora Katiuska Santaella, trabaja en Venalum con la señora Uvilma y fue quien la motivó a que llevara a practicar a nuestra actual medalla de oro en los recientes Juegos Bolivarianos de Santa Marta en Colombia.

Para ese momento, Elvismar Rodríguez practicaba voleibol, kikimbol, tenis, pero el señor Rodríguez le recomendó que se decidiera por alguna disciplina y se decantó por el judo, pues ya había viajado y ganado con él.

La judoca desde siempre ha practicado en el Polideportivo Venalum de Unare II, allí fue creciendo Elvismar como persona y atleta, ganando en competencias infantil A y B, así como cadete/ junior.

La guayanesa apenas le ofrecieron ir a entrenar a Japón aceptó. “Sé que me pueden ayudar mucho a mejorar y aprender cosas que me ayudarán a cumplir mis sueños”.

Explica que siendo parte de la selección viaja a donde el país y la Federación pueda llevarle y a donde piensen que le conviene al competidor.

La judoca guayanesa está entrenando en Japón

¿Qué hay en Japón para Elvismar?
– Muchas cosas, mejores técnicas, mejor judo, mejor newaza, mejor tachiwaza, puedes hacer con muchas personas combates, también hay mucha disciplina. En Japón está el mejor judo del mundo”.

¿Cómo es tu rutina?
– Entreno las 6:45 de la mañana (cuando es pesas), a las 7 de la mañana (cuando es correr). Estudio todos los días el idioma japonés, desde las 9:20 de la mañana a las 4:45 de la tarde y a las 5 de la tarde entreno judo hasta las 8:30 p.m., más o menos. Solo tengo libre los sábados después de las cinco de la tarde, los domingos y las mañanas de los jueves.

¿Cuánto tiempo tienes allá y como ha sido tu adaptación?
– Desde agosto estoy acá y bien, la verdad me gusta Japón, su cultura es muy linda e interesante, al igual que el idioma. También me tratan muy bien los japas y tengo una amiga venezolana que tengo más de un año conociéndola y me la paso con ella y por eso quizás no estoy tan sola acá. También tengo dos amigos de Costa Rica.

¿Qué metas te has trazado?
– El mundial de judo adulto en Tokio 2020 y en abril comienzo a estudiar Educación Física ya como tal en la Universidad. Aún no se que competencia tendré por este año, estoy recuperándome de ligamento colateral interno de la rodilla y hasta que no esté en un 100% no se que competencia haré.

¿Cómo fue esa lesión?
– En los Juegos Bolivarianos me lesioné y desde ahí no he podido entrenar más hasta ahora. Quedamos campeones, ganamos oro, pero no todo fue bueno. Entreno pero no puedo hacer combates por la molestia.

Después de esa recuperación ¿por quién vas?
– Por todo el mundo, comenzando por los japas (risas).

¿Te ves en un futuro como entrenadora?
– No tengo paciencia y la verdad no se si sería lo mío y también nunca he pensado en ser entrenadora luego, prefiero hacer algo diferente a que ser entrenadora.

¿Alguna anécdota por diferencias culturales allá al otro lado del mundo?
– En toda casa japonés siempre te quitas los zapatos para entrar, menos en la mía (risas), y la verdad es difícil el idioma pero me gusta.

¿Por cuánto tiempo estarás allá?
– Cuatro años que es lo que dura la carrera.

¿Cuándo vienes a Venezuela?
– En abril si Dios quiere. Muero por ir a Puerto Ordaz, en serio la extraño mucho.

¿Qué es lo que más extrañas?
– Mis padres, mi perrita,  mis amigos, mi carro, la música a full volumen en el Ítalo (risas).

Elvismar reside en Terrazas del Caroní, estudió en la Unidad Educativa Mariano Picón Salas y el lugar donde más se siente a gusto es en la Torre Bell de Alta Vista porque lo considera un sitio seguro, donde puede pasar buenos momentos con sus amigos, aunque confiesa que no sale mucho, solo “normalito”.

Los familiares y amigos de la judoca han sido pilar fundamental de su esfuerzo por entrenar lejos de casa para lograr sus metas.

“Me entienden y me apoyan, saben que ahora es fuerte estar lejos de casa, pero luego todo será mejor y vendrán los frutos”.

Elvismar lleva a nuestra ciudad en su corazón allá en Japón.

Con colaboración de: Leonervis Hernández @leonervis

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