Carlos Salazar: La magia es mi pasión

magia

Desde los siete años Carlos Salazar comenzó a practicar con la magia, pero desde los 14 empezó a trabajarla profesionalmente.

“Siempre me ha gustado no hubo algo ni alguien que me dijera haz esto, sino que me nació, me encanta y es mi pasión”.

Cuenta a @puertoordaz que fue aprendiendo viendo Internet y además su abuelo materno se sabía unos truquitos, luego fue experimentando con las cartas, pero insiste en que siempre le gustó y lo más importante es que sus padres lo apoyaron en este camino.

“Si yo veía algo de magia, lo pedía y si no me la compraban me ponía bravo, entonces me la compraban y yo feliz. Con cualquier cosa que esté relacionada con la magia me va hacer feliz”.

No obstante, para Carlos es esencial la formación. Fue a congresos nacionales en Caracas, en Valencia, uno internacional Flazoma 2013 que fue en Santiago de Chile cuando era apenas un bachiller de 16 años egresado del Integral Guayana.

Por su cuenta, buscaba todo relacionado con su pasión. Por los 2000 asistió al The Magic Show en el Gran Salón del Centro Ítalo Venezolano, otro también que se llamó Explosión Mágica, a todo él asistía.

Luego se dio cuenta que en Youtube solo habían trucos, pero muy poco de magia, entonces empezó a refugiarse en libros.

“Aunque la gente no lo crea hay muchos libros, en PDFtengo como 200, no los he leído todos, pero sé de qué tratan, he leído los más importantes. Los que me preguntan les digo vayan a los libros, no Internet”.

Sociedad de magia

Para 2010 entró a la Sociedad de Magia e Ilusionismo sede Guayana, asistiendo a las reuniones mensuales, pero luego esto fue disminuyendo porque varios magos de la ciudad se fueron del país: Junior, Neo, Abdo, Alonso.

Actualmente quedan cuatro y de los que trabajan constantemente tres: Víctor, Marcos y Carlos que trabajan duro todas las semanas.

Considera que aunque sí salen más shows pero no tienen con quien reunirse como gremio, lo cual les sirve para retarse.

Reflexiona que quizás es más trabajo para los que se quedaron, porque Víctor es el que tiene más tiempo en la ciudad. Incluso cuando Carlos era niño, lo vio en sus presentaciones en las Empresas Básicas; mientras que Marcos aunque tiene menos tiempo, al haber pocos magos también es bastante solicitado, tiene bastante trabajo, le salen más shows.

“Marcos hace ventriloquía, Víctor es más clásico, más visual”, refiere de sus compañeros.

¿En qué se especializa Carlos?

Hay varias ramas de la magia y la mayoría las practica como la cartomagia, también es bueno en manipulación de objetos, hacer que desaparezcan y aparezcan.

“Hago magia de cerca, magia close up se llama, mesa por mesa, ofrezco ese show y el infantil, esa es mi especialidad lo que yo más disfruto, pero lo que más piden digamos es el show infantil, que también lo hago”.

¿Otras facetas?

“Mi única pasión, mi única pasión es la magia hasta el fin de los tiempos”, sin embargo, confiesa que la segundo que más le gusta es bailar, estuvo un tiempo en salsa casino.

Actualmente practica crossfit, estudia 5° semestre de Ingeniería Civil en la Universidad Católica Andrés Bello Guayana, donde practica ping pong y ha ganado varios torneos, también juega baloncesto y practica voleibol.

Ha representado a Venezuela en Balonmano, en 2011 viajó a Bogotá y 2012 a Cuba con la selección.

Lugar favorito de Puerto Ordaz 

“Definitivamente mi Ucab, es mi segunda casa, pudiera pasar todo el día allí y literal, a veces paso desde las 7 de la mañana hasta las 8 de la noche”.

Experiencia 

Carlos recibió tres disparos en un incidente que ocurrió en un sitio nocturno de Alta Vista el año pasado.

Relata que él no estaba bailando, ni tomando. “Yo estaba con un compañero que me dijo pendiente, yo me iba con él, él me iba a dar la cola, él sale a la entrada y veo a otro señor, pero le notaba en la cara que iba con malas intenciones, logro ver cuando se alza la franela y con la mano derecha agarra la pistola y pum, el primer disparo siento que fue para mi”.

Después, recordando y sacando cuentas, él estaba detrás en la misma línea a quien él le iba a disparar, unos pasos detrás de esa persona a quien iban dirigidos los disparos.

El primer impacto de bala fue en el abdomen, cae al piso, el otro fue en el esófago y por la cintura. Cayó inconsciente, una amiga lo levanta, creyó que estaba muerto y estaba llorando.

Un muchacho lo ayudó le arrancó la camisa y lo llevan aproximadamente a las 2 y media de la mañana a la emergencia del hospital Uyapar, donde fueron llegando sus familiares.

Entró a quirófano a las 7:30 de la mañana, estuvo cinco horas sentado en una camilla.

Pasó 13 días en el hospital Uyapar y le da gracias a Dios, porque al principio no podía hablar, pasó seis días comiendo solo líquido (avena, yogurt, sopa), luego alimentos sólidos, terapias para la voz, porque logró hablar en junio de este año.

“Antes yo hablaba como robot, las presentaciones que hice diciembre- enero hablaba así, pero ahora todo perfecto. Puedo decir gracias a Dios estoy perfectamente recuperado”.

Esta experiencia le trajo como enseñanza valorar más lo que tiene, aprovechar cada día al máximo y disfrutar de la vida.

 

 

Su mensaje para nuestros lectores es: “Vivir día a día, no complicarme, vivir al máximo todas las experiencias que puedo y aprender de ellas”.

Con colaboración de: Leonervis Hernández @leonervis

 

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