“Que dejes el amapuche vale”

amapuche

Hay personas que definitivamente son más afectuosas que otras y tienden a demostrar su cariño excesivamente. ¿Y cómo lo hacen? Con un amapuche.

Para los venezolanos un amapuche es un abrazo, un beso, un gesto cargado de energía excesiva, que puede ser de un amigo, familiar, pareja o desconocido. En este último caso es el detalle.

Claro, cuando es de alguien que quieres, probablemente aceptarás el amapuche y también lo “amapucharás” para devolver el gesto, ser simpático y bueno, no quedar como un odioso que odia a todos.

Pero, hay un detalle. Cuando el amapuche es de un extraño ¿cómo reaccionar?

Imagina que estás en el intercambio de regalos de la oficina y le tocó regalarte al mensajero. Sí, ese señor fastidioso y buzo que te echa piropos que no le pides todos los días.

No se conforma con decirle a todos que estás muy guapa y ponerte en posición incómoda, sino que en la parte del “gracias” con el obligado abrazo de agradecimiento, te retiene unos segundos más de los que debería estar permitido.

¿Le dirías “deja el amapuche vale”? Te reto.

“Deja el amapuche vale”, dice un liceísta a su mamá sin tapujos antes de salir de casa. Ella no es una desconocida para él, pero la etapa que está viviendo hace que no quiera sentir estas demostraciones de afecto, o al menos eso quiere aparentar.

¿Les ha pasado que alguien quiere amapucharlos y no quieren?

Que notan que la persona se va acercando con una sonrisota y los brazos extendidos.

¿Le dirían que deje o se lo devolverían?

Colaboración de: Leonervis Hernández @leonervis

Comentarios

Comentarios