Santa Claus de corazón guayanés

Santa

Santa Claus, San Nicolás, Papá Noel… Muchos nombres, un solo personaje, uno capaz de hacer feliz a millones de niños y encender la luz de la esperanza en los adultos. Por suerte para nosotros, hay un Santa en Puerto Ordaz que revive ese espíritu navideño.

Este Santa es colombiano de nacimiento pero de origen escandinavo, a eso debe su tez pálida y blanca barba.

La señora Claus se quedó en Colombia cuidando de sus hijos, Santa cuenta que ella es una persona maravillosa que agradece tener en su vida.

El trabajo de Santa es complejo, no solo debe repartir juguetes en noche buena sino que también se toma el tiempo de tomarse fotografías con los niños en vísperas de navidad.

-¿Tiene alguna anécdota graciosa con algún niño?

-Bueno, varias. Una vez en el Centro Comercial Orinokia, un niño de esos que molestan por 10 se me sienta en las piernas y le vi la intención y le dije “no me vayas a jalar la barba porque me duele”, fue como si le hubiera dicho “hágalo”, pero quién me jala la barba yo que le doy un pellizco (risas)

-¿Cual es su lugar favorito de Puerto Ordaz?

A donde yo llegué, a las colinas de Unare, me siento como pez en el agua, como San Nicolás en el Polo Norte.

La fe no se pierde

Sobre los niños que no creen en el espíritu navideño, Santa dice “aquellos niños que se portan mal y no creen en Santa, en navidad por lo general le regalan cartón y carbón, todo el que pueda llevar (…) esos niños deberían ser más juiciosos y portarse bien”

-¿Cree que solo existe para los niños?  ¿Qué piensa de los adultos?

-Bueno no todos los adultos dejan de creer, hay una anécdota muy hermosa de una señora como de 50 años, estando en Orinokia trabajando, ella iba y venía, hablaba por teléfono y volvía a pasar, hasta que no aguanta más y se acerca para decirme “señor mi frustración  es porque no me tomé una foto con Santa” y yo le digo “pues no importa aquí estoy” (risas) nos tomamos la foto y ese momento significó tanto para mí que aún conservo esa foto.

Cuando diciembre termina y Santa culmina sus labores navideñas, comienza con su segundo trabajo, cuando en lugar de conducir un trineo, conduce un taxi.

Aún al ser adulto nunca hay que olvidar la felicidad que nos brindan personajes como San Nicolás y recordar los buenos recuerdos que nos brindó de niños; por esto y mucho más, Santa es parte de EmbajadoresPZO

@puertoordaz

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